sábado, 8 de octubre de 2011

¿Es imprescindible el uso de los parabenos en los productos cosméticos?


    
    

 Algunos productos de belleza, entre ellos las cremas antiarrugas, contienen químicos que podrían ser dañinos para el organismo.
Estos productos al estar en contacto con la piel son absorbidos, directamente al interior. A pesar de que la dosis por aplicación que recibe el cuerpo es muy pequeña, a los expertos les preocupa los efectos que pueden tener estos químicos a largo plazo, especialmente si se usan durante años.

     Los parabenos son considerados conservantes de amplio espectro usados para prevenir el crecimiento de microorganismos nocivos tales como hongos, levaduras y bacterias. Entre ellos se encuentran los metil, etil, propil, butil parabenos y el benzoato de sodio. El metil-parabeno es útil contra mohos, mientras que el propil-parabeno lo es contra levaduras.
La acción antimicrobiana de los parabenos es considerada la composición más efectiva contra el moho y bacterias gram-positivas. Sin embargo, muestra una actividad débil contra pseudomonas.
Los principales usos de los parabenos son en cremas para el rostro y otros productos de belleza y cuidado de la piel.

      
     Según algunos investigadores dependiendo de la concentración en la que se encuentren, podrían llegar a ser nocivos para la salud, en 2004, un estudio realizado en 20 muestras de tejido mamario canceroso encontró que en 18 de dichas muestras había presencia de parabenos. Pese al resultado de la investigación, no se pudo afirmar que la causa del cáncer fuera el uso de desodorantes con este ingrediente. Aunque muchas investigaciones han desmentido esta hipótesis, ya hay fabricantes que prefieren no utilizar parabenos en la elaboración de sus productos. Los parabenos también interferieren con el metabolismo de las hormonas ya que afectan al sistema endocrino.

     Aunque al mercado de los conservantes se le prevee un buen futuro habría que decir que conforme las personas se vuelven más conscientes de lo que consumen, aumentan las interrogantes que se hacen acerca de los posibles efectos en la salud.
Los cada vez más claros etiquetados han hecho que  los usuarios puedan ver más claramente lo que consumen, y la tendencia es buscar productos de cuidado personal más sencillos incluyendo el uso de ingredientes más naturales. En el caso de los conservantes, lo natural no siempre es tan efectivo, así que continúa el uso de conservantes tradicionales en la fabricación de los principales productos.


     
     Los parabenos en cosméticos han estado bajo vigilancia en los últimos años. Mientras que el debate continúa en relación a si las preocupaciones con respecto a la salud con el uso de estos ingredientes son válidas, todos los conservadores son vistos con recelo y es difícil para la industria contrarrestar esto. Yo personalmente aconsejaría descartar los productos que los lleven, basicamente porque es mejor prevenir y si tengo que comprar una crema antiarrugas por ejemplo y puedo elegir en base a su composición más inócua, pues en principio lo haré, ¿Y tú?